En la industria de alimentos, el envase no es solo una envoltura, actúa como un ingrediente más, ya que está en contacto directo y constante con el producto. Por eso, evaluar su seguridad química no es opcional, es una necesidad crítica para garantizar la inocuidad.
¿Qué riesgos esconden los materiales de envasado?
Cualquier envase puede liberar sustancias indeseadas hacia el alimento a lo largo de su vida útil y bajo diferentes condiciones de almacenamiento o temperatura. Para adelantarnos a cualquier problema y asegurar el cumplimiento normativo, en nuestro laboratorio realizamos pruebas fisicoquímicas que garantizan la seguridad de tus envases:
1. Ensayo de Migración Global
Mide la cantidad total de sustancias no volátiles que migran del material de envasado hacia un simulante alimentario bajo condiciones específicas de tiempo y temperatura. Nos indica si el material es químicamente estable frente al tipo de alimento que va a contener.
2. Ensayo de Migración de Elementos
Permite cuantificar la transferencia de metales pesados y otros elementos específicos (como plomo, cadmio, aluminio, entre otros) que puedan estar presentes en los aditivos, pigmentos o en la materia prima del envase.
3. Ensayo de Migración de Tintas
Crucial en envases impresos. Verifica que los solventes, colorantes y componentes de las tintas no atraviesen el material ni contaminen el alimento.
Ventajas de analizar tus empaques
Realizar estos ensayos te permite:
1. Garantizar la inocuidad y proteger la salud del consumidor final.
2. Evitar rechazos en aduanas o auditorías de calidad.
3. Mantener intactas las propiedades organolépticas (sabor y olor) de tu producto.








